[publicado en
mirales.es]

Iñaki Echarte es el chico de los músculos largos, de la piel blanca, de la voz que acaricia. Sus relatos corren el riesgo permanente de no ser percibidos en toda su dimensión. Son un tanto impenetrables, como su autor, quien desde la altura de su cuerpo de nadador susurra confesiones arrancadas con esfuerzo. Iñaki Echarte está en peligro de extinción, y no lo esconde cuando escribe. Como en "Blues y otros cuentos", publicado por la editorial Baile del Sol.
Por Antonio C. Elorri
MIRALES: ¿Qué encontramos en "Blues y otros cuentos"?
IÑAKI: Es la recopilación de los cuentos que he escrito hasta ahora. Corresponden a diferentes épocas. El primero lo escribí en el instituto, en clase de Filosofía, y está dedicado a una amiga. Y desde ahí, hasta ahora que tengo 32 años, seguí escribiendo y éste es el resultado.
M: El libro está dividido en diferentes partes, pero se puede hablar de una unidad temática, incluso de un sujeto que atraviesa los relatos.
I: Es cierto, hay gente que me ha dicho que podía parecer hasta una novela. Lo respeto, pero no estoy seguro de que sea así. Yo engarcé los cuentos de una manera bastante intuitiva.
M: No seré el primero que te menciona a Carver en relación a muchos de los cuentos. De hecho, se me ocurrió un título alternativo al leer tu libro que fue "Historias mínimas". ¿Estás de acuerdo con la comparación, con esta idea?
I: Bueno, de hecho en el prólogo se menciona a Carver. Pero la comparación me viene demasiado grande. Yo leo a Carver, me gustan los cuentistas americanos, pero no pretendo imitarle. En cuestión de estructura no tenemos nada que ver. Y el título de "Historias mínimas", pues bueno, son historias pequeñitas, que ocupan poco, pero de mucha enjundia me parece a mí...
M: Por supuesto, me refería a mínimas en tanto que aparentan ser más livianas de lo que en realidad son.
I: Sí, son fáciles de leer pero es complicado llegar al subtexto. No soy partidario de los finales cerrados, de decir todo. Hubo alguien que me comentó que parecía que algunos cuentos se me había olvidado acabarlos. Ahí está la labor del lector que, a veces, tiene que completar un cuento.
M: Algunos de los relatos de tu libro son de iniciación, y otros, por el contrario, retratan a protagonistas no a vueltas de todo pero sí con un recorrido vital a sus espaldas. ¿Se corresponde con tu propia vida en Madrid tras llegar ya hace unos cuantos años de tu Pamplona natal?
I: Desde luego que sí. Estos son cuentos muy importantes en mi vida, y los escribí por razones poderosas. Y por supuesto, están ahí porque representan mi visión de la vida y el mundo. Me dicen que es un libro muy pesimista, que no te ríes con ningún cuento. Pero es que yo soy así.
M: Otro tema muy recurrente en "Blues y otros cuentos" es la soledad, con personajes que tal vez buscan compañía...
I: No sólo compañía. A mí me interesa mucho la autoexclusión, la gente que se va a un sitio perdido en el que no tiene contacto con nadie, la gente que se inventa una nueva personalidad.
M: Muchas veces, a tus personajes les suceden las cosas, son pasivos ante el devenir. ¿Por qué te salen así?
I: Yo creo que son personajes que observan, igual son un poco como yo, que veo las cosas y que a veces incluso me pasan a mí (risas). Generalmente les pasan a las otras personas, pero lo que ocurre es que esas cosas te hacen aprender aunque no tengas una actitud activa en ellas.
M: Aunque "Blues y otros cuentos" se ha publicado hace pocos meses, ¿andas ya pensando en un nuevo proyecto?
I: Bueno, yo sigo escribiendo cuentos. También tengo un par de libros de poemas para los que estoy buscando editorial. Y por último, estoy trabajando en una novela, algo que siempre he querido escribir, y que espero poder terminar pronto.
M: Pues mucha suerte, te deseamos lo mejor y muchas gracias.
I: Gracias a vosotros.